miércoles, 18 de febrero de 2015

Proceso de la planificación estratégica de recursos humanos



Proceso de la Planificación Estratégica de Recursos Humanos

La planificación de recursos humanos es el proceso que busca asegurar el máximo aprovechamiento del personal con que cuenta la empresa, y proporcionar los recursos humanos relacionados con las necesidades futuras de la organización. Para alcanzar el objetivo de la planeación estratégica de recursos humanos debe considerar lo siguiente:
  • Determinar los factores del entorno macro envolvente de la organización tomando en cuenta las características de la actividad económica o rama a la cual pertenece la empresa, las acciones de gobierno que se emprenden en ese sector, el avance tecnológico, las cuestiones sociales y culturales, y sobre todo, las características y penetración en el mercado de los competidores.
  • Identificar la misión y los objetivos institucionales.
  • Conocer con precisión la estructura y las funciones de la organización.
  • Comprender los programas y los proyectos prioritarios o sustantivos y de apoyo.
  • Establecer políticas, procedimientos y programas en materia de administración de recursos humanos.
  • Precisar que requisitos deben reunir el personal.
  • Información intra-institucional: en términos de inventario de recursos humanos, incluyendo habilidades, reclutamiento, selección, contratación, inducción, desarrollo, sueldos y salarios, relaciones laborales y motivos de salida del personal.
  • Elaborar diagnósticos y pronósticos del personal para conocer sus características y planear dotaciones o movimientos futuros.
Para iniciar un proceso de planeación estratégica se debe tener claro en qué es y en qué consiste. Define un proceso que se inicia con el establecimiento de metas organizacionales; define estrategias y políticas para lograr esas metas, y desarrolla planes para asegurar la implantación de las estrategias y así obtener lo fines buscados. Es un proceso para decidir de antemano que tipo de esfuerzos de planeación debe de hacerse, cuándo y cómo debe de realizarse, quién lo llevará a cabo, y qué se hará con los resultados. La planeación estratégica es sistemática en el sentido de que es organizada y conducida con base a una realidad entendida.


El proceso de planificación estratégica requiere de:
  • Un proceso continuo, flexible e integral.
  • Considerado de vital importancia.
  • De responsabilidad de la directiva.
  • Debe ser participativo.
  • Requiere de tiempo en información.
  • Pensamiento estratégico cuantificable.
  • Entorno.
  • Administración estratégica.
  • Cultura organizacional.
Se dan cuatro pasos fundamentales en el proceso de planificación, a saber:
  • Detección de las oportunidades: este es el punto de partida de la planificación. Ya que es conveniente realizar un estudio preliminar de las posibles oportunidades de operaciones futuras.
  • Establecimiento de objetivos: esto ocurre para toda empresa, después para cada unidad de trabajo subordinada. Lo cual debe realizarse tanto para el largo como para el corto plazo, ya que los objetivos especifican los resultados esperados y señalan los puntos finales de lo que debe hacerse, a lo que habrá de darse prioridad y que se debe lograr con la red de estrategias, procedimientos, reglas, presupuestos y programas.
  • Desarrollo de premisas: consiste en establecer, difundir y obtener consenso para utilizar premisas criticas de planificación tales como: pronósticos, políticas básicas y planes ya existentes de la organización.
  • Determinación de cursos alternativos de acción: consiste en buscar y examinar cursos alternativos de acción. En particular, aquellos que no resultan inmediatamente evidentes. El problema más común no es encontrar alternativas sino reducir su número para poder analizar la más prometedora.
Un buen proceso de planificación contiene los siguientes aspectos:
  • Debe tener objetivos definibles y cuantificables en plazos definidos para ejecutar las acciones que se planifican.
  • Debe poseer la instrumentación adecuada. Esto implica la utilización de elementos de racionalidad y una dirección sobre bases científicas.
  • Establecer un orden de prioridades, en caso de la existencia de objetivos no complementarios sino competitivos.
  • Poder distinguir entre instrumentos y objetivos y establecer un sistema de relaciones entre ellos.
  • Poseer un sistema de control y evaluación eficaz.
  • Los fines y objetivos deben tener el consenso y aceptación mayoritarios.
  • La planificación debe ser flexible y adaptables. Esto significa que deben tomarse las previsiones necesarias con el fin de dotarlos de mecanismos de ajuste a los cambios que se operen.
  • Inherencia o inmanencia. La planificación es necesaria en cualquier tipo de organización. Es necesario que toda administración planifique para alcanzar sus fines, objetivos o metas.


Los procesos estratégicos de planificación están conformados por:
  • Formulación: Comprende la preparación del plan, que se inicia con el diagnóstico y el pronóstico.
  • Discusión y aprobación: En esta etapa deben participar las unidades de dirección superiores, medidas y auxiliares, las de asesoramiento, así como algunos sectores externos que de una u otra manera están ligados a los intereses de la organización.
  • Ejecución: Corresponde a la ejecución de los programas y subprogramas. No obstante, las unidades de asesoramiento participan en la supervisión y control. En esta etapa participa toda la organización. Se requiere una coordinación eficiente, buena comunicación, buena administración de personal, efectividad y eficiencia en las decisiones, control efectivo, niveles de autoridad y responsabilidad claramente definidos.
  • Control y valoración: La esencia de este proceso es controlar el cumplimiento de las metas y como se van cumpliendo éstas en los distintos programas. Se requiere, entre otros, a las estadísticas como instrumento para mostrar los resultados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario